¿Y esto que tiene que ver conmigo? Pues poco, casi nada. Sólo la necesidad de escribir algo, hasta que me duelan las yemas de los dedos, como antes.
Pero todo el breve rollazo que acabo de soltar si tiene principio y es que hoy he hecho uno de los peores exámenes de mi vida, de verdad. Me dieron el examen y entré en estado vegetativo, hasta que decidí a leerlo. No sé qué fue peor, me entraron naúses sin dejar de ser un vegetal, lo que te dirige a la velocidad de la luz a una espiral de pensamientos deficientes de argumentos que en mi caso tienen una exterorización extraña como poco. Mi exteriorización de dicho estado es coger el boli y dedicarme a atinar en los huecos vacío de letras como "a", "e", "o", "d". No sé si me entiende y dispongo de la suficiente lucided para seguir hablando... No, no dispongo de ella pero realmente me da igual.
No es fácil joder, tengo que dar de mí todo lo que pueda en tan sólo dos años porque de ese esfuerzo depende gran parte de mi futuro, de lo que voy a vivir... Y no estoy preparada. Hablo en primera persona porque aunque ya sé que no soy la única que siento de esta manera no quiero generalizar.
Me tengo que acostumbrar a responsabilidades de este tipo. ¿Acaso soy la única que siente que no puede más? ¿Tan poca voluntad tengo? No me entiendo, y cada vez cuesta más despertarse siendo una extraña para tí misma.
Y esto es todo. Miento. No lo es todo pero es todo lo que puedo decir ahora porque necesito una dosis de Anatomía de Grey ya. Sí, soy una paranoica de series. Aunque no es sólo con ésto, soy paranoica en todos los sentidos: si me da por algo me da, hasta que termine asqueando todo lo que esté relacionado con eso.
Como siempre no sé cuál es el fin de este artículo. Sólo me sentía mal y más café no puedo tomar, aparte de porque moriría de un paro cardíaco, porque tendría que usar una de esas cafeteras antiquísimas que no sé usar ni tengo interés en ello. Anda mira, estas Navidades me autoregalo una cafetera, y si puede ser con multifunción mejor, si no, me basto con un capuccino de caramelo o chocolate.
Paro, ¿no? Sí, me pido que pare.
Buenas tardes a todos.


